Dame un grrr en la noche callada,
entre latidos que el miedo talla;
ruge mi pecho cuando tu sombra se ancla,
y en cada rugido la luna se aplasta.
Dame un grrr que rompa el silencio,
que ara?e el viento, desgarre el tiempo;
que avive el fuego debajo del piel,
y alce al cielo nuestro querer.
Grrr, dulce guerra de tí y de mí;
grrr, canción fiera que nadie oyó así.