Esperanza, vuela bajo el cielo de oro,
lleva mi nombre donde el sol no da calor.
Tu recuerdo es un viento que nunca se posa,
una guitarra que llora en la hora morada.
Camino sin rumbo, arena y sal en la herida,
pero tu sombra baila junto a mi vida.
Esperanza, esperanza,
no me abandones ahora,
que la noche es un río y tu luz es su aurora.